La comunidad científica a nivel internacional considera un combustible ecológico a todos aquellos que no derivan del petróleo, tal y como ocurre con los tradicionales, sino de fuentes primarias que velen por el cuidado del medio ambiente al reducir las emisiones en su proceso de producción, nuestro combustible elimina residuos sólidos (plástico) que tardan hasta 100 años en su descomposición natural ayudando a eliminar residuos del ecosistema, además no contiene azufre y algunos otros contamines eliminando emisión de partículas a la atmosfera.